Durante estos días no ha dejado de dar vueltas en mi cabeza una declaración política emitida por el Intendente regional de Los Ríos César Asenjo en la que de forma completamente normal asegura que están evaluando como gobierno la posibilidad de conmemorar el triunfo del NO el próximo 5 de Octubre.

Cuando leí esta publicación pensé que se trataba de una cuña desafortunada, que quizás fue sacado de contexto o que eventualmente el titular hacía referencia desentendida del argumento de sus declaraciones, sin embargo, se trataba de una cuña personal y supuestamente seria, pero emitida con la candidez de un dilema sin trascendencia como decidir el color de camisa por la mañana o evaluar si prefieres el  agua con o sin gas antes del almuerzo, está tan normalizado de su parte que realmente llega a ser perturbador. Y es que no me cabe en la cabeza que un servidor público no comprenda la dimensión del plebiscito del año 1988 en el que se terminó con una brutal dictadura que perpetró crímenes horribles contra la libertad de las personas, no me parece lógico que el representante del presidente de la república en nuestra región considere que conmemorar un proceso que invitó al mundo entero a poner los ojos sobre Chile no sea razón suficiente para celebrar. ¿Cómo enseñarle al intendente
que los eventos que transforman el curso de la historia y salvan miles de vidas no son aislados ni políticos?, ¿Cómo explicarle al oficialismo que el triunfo del NO está alejado de ser la victoria de la “izquierda” y es más bien el triunfo de la democracia?, seguramente pocos de estos políticos actuales recuerdan que el plebiscito obligó a países como estados Unidos e Inglaterra a solicitar al dictador aceptar el resultado, o que más de 20 naciones enviaron veedores por la preocupación instalada en el planeta entero acerca de lo que acontecía en Chile. Entonces señor intendente, ¿Por qué conmemorar el triunfo del NO? (…) Porque no hacerlo es no entender nada de nada.