Creo en una vejez activa, apoyo las diversas iniciativas que apuntan al acompañamiento y desarrollo personal de los adultos mayores, pero creo con mayor fuerza aún, en una vejez digna, aquella que demanda una serie de cambios estructurales que garanticen condiciones materiales óptimas para atender sus necesidades más básicas, en ello, contar con pensiones dignas es sólo el punto de partida. También es necesario hacer de nuestras ciudades, espacios más inclusivos y contar con una institucionalidad para los adultos mayores más robusta.